Este fin de semana fue particularmente fuera de rutina. Desde el sábado en la mañana me levanté temprano para hacer la tarea de japonés, pero aun así no encontraba voluntad suficiente para empezar a hacerla. En fin dieron las 8:30 y la clase empezaba a las 9:00, yo aun me estaba arreglando y no hice la tarea porque me distraje con los quehaceres personales. Ello realmente no es propio de mí pero bueno, era una página de ejercicios, no pasaba nada. Me gusta mucho ir a mis clases de japonés, la gente es amable y tenemos mucho en común. No es de sorprender que ahí encontré a la persona con la que estoy saliendo actualmente. Hablaré de él en este apartado porque el domingo tratará acerca de su familia. Se llama Bryan, desde el principio le dejé en claro que no me gusta su nombre, se lo tomó muy bien aunque prefiere que no lo repita a menudo. Más de alguna vez le he ofrecido que mi mamá, la cual es abogada, le haga el favor, pero ha rechazado la oferta en varias ocasiones...