Como todos los años, la gala más glamourosa del mundo del entretenimiento tiene lugar en las pantallas de nuestros televisores, Los Óscares. Como es bien sabido la ceremonia se lleva a cavo en Hollywood, más específicamente en el Teatro Dolby. La decoración, el menú, los artistas, la música y las lágrimas que saltan entre los nominados son factores que hacen de la gala la más especial del momento. Sin embargo siempre existe aquel pequeño matiz que genera revuelo entre los espectadores y paparazzis; los atuendos.
Este año, el día 9 de febrero, nuestro actores y directores preferidos se lucieron con con sus respectivos diseños, creando así uno de los desfiles de modas más visualizados en todo el mundo. Y de todo lo que se puede esperar en un evento de tal magnitud, los fanáticos no dejan de adorar la diversidad y sorpresas que guarda cada individuo que desfila por la alfombra roja. El género no es barrera, la saturación no es un obstáculo sino un medio y las telas un lienzo para todos los diseñadores a la espalda de los nominados.
Asimismo como hay artistas dentro de la alfombra roja no hay que excluir a todos los que montan el show para nosotros y visten a las celebridades. Ser un diseñador de modas no es trabajo fácil, especialmente en un mundo tan hostil como el de el entretenimiento.
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